“Indigno de ser humano”, de Dazai Osamu

9788493741372“Mi vida ha estado llena de vergüenza. La verdad es que no tengo la más remota idea de lo que es vivir como un ser humano.”

-Dazai Osamu, Indigno de ser humano

Indigno de ser humano de Dazai Osamu (Osamu Dazai en la nomenclatura occidental) es una de las obras más influyentes de la literatura japonesa. Dazai es un autor de culto en Japón a la manera que Salinger o Dostoievski podrían serlo en occidente. Y no nombro a estos dos autores aleatoriamente: encuentro muchas similitudes entre El guardián entre el centeno y Crimen y castigo y esta obra de Dazai. El autor japonés estudió literatura francesa en la universidad y, aunque no terminara la carrera, es evidente que el haber elegido una disciplina que forma parte de la cultura occidental le marcó. No estoy segura de que también su coetáneo Albert Camus fuera una influencia, pero no lo descarto (hace tanto tiempo que leí El extranjero que apenas recuerdo gran cosa).

Y no solo hay similitudes en el contenido: la forma de escribir, el estilo, tiene mucho más en común con cualquier autor occidental de la época (en torno a los años 30-50) que con autores como Sôseki o Kawabata. Es mucho menos lírico, más tangible, pero al mismo tiempo más filosófico: el protagonista, Yôzô, es un ser epicúreo (acepta el placer presente aunque después venga un sufrimiento mayor, algo así) pero también es un existencialista en la forma de pensar y cuestionarse absolutamente todo sobre sí mismo y el mundo, más concretamente la gente, que lo rodea.

En tan sólo 124 páginas muy a lo coming-of-age o novela de crecimiento Dazai nos cuenta la vida del joven Yôzô desde que es un niño enfermizo confinado a una cama más tiempo del que pasa en la escuela (hecho que marcará su forma de ser para el resto de la novela) hasta  que… bueno, hasta que termina la novela, dejémoslo ahí. Y no, no termina realmente por lo que no acabo de hacer un spoiler: la novela acaba cuando el narrador inicial encuentra los diarios de Yôzô.

dazaiComo personaje Yôzô es tremendamente inteligente y tremendamente egoísta. Es genial porque hace que el libro resulte una reflexión muy interesante, pero al mismo tiempo es una persona horrible, indigno de ser humano, como él mismo llega a concluir en más de una ocasión. Siendo muy pequeño se ve constantemente enfermo y en recluido en casa o en el hospital lo que hace que no llegue a desarrollar completamente sus capacidades sociales, al no ir al colegio, no tener un grupo de amigos, no seguir el ritmo que siguen los demás… etc. En lugar de sobreponerse a ello, Yôzô se deja llevar por la vida: deja que otros decidan su vida por él, y el primero en hacerlo es su padre. Este es el momento a partir del cual todo empieza a ir mal: Yôzô es incapaz de hacerse responsable de nada, es incapaz de actuar de motu proprio, esto trae consecuencias fatales en más de una ocasión y, a menudo, son otros los que pagan el pato de su total falta de iniciativa. No puedo ser más específica en este punto.

La novela está dividida en tres cuadernos, tres momentos en la vida de Yôzô: infancia, primera juventud (años universitarios) y madurez, a pesar de que no llega a madurar nunca. Pero yo lo divido en dos partes: la parte reflexiva y la parte narrativa. La parte reflexiva se corresponde con la primera mitad de la novela, los años de la infancia y de estudiante del protagonista: en estos momentos Yôzô se dedica a la vida contemplativa, se pregunta el sentido de la vida, la hipocresía y la falsedad de la gente, se vuelve un cínico y pierde la inocencia y la ingenuidad a una edad demasiado temprana al estar constantemente rodeado de adultos. Esta primera mitad de la novela podría leerse en cualquier clase de filosofía: está llena de preguntas, frases y cuestiones que todos nos hacemos al llegar a la adolescencia y encaminarnos hacia el mundo adulto (aunque esas preguntas nunca llegan a tener respuesta, por lo que los adultos continuamos repitiendo esas mismas preguntas). Ahí es donde descubrimos la genialidad de Dazai, en esta primera mitad: es la razón por la que me ha marcado este libro y por la que probablemente lo relea una y otra vez. La segunda mitad ya es puramente narrativa: cuenta el paso de Yôzô por la vida o, mejor dicho, el paso de la vida por Yôzô que es consecuencia directa de la primera parte de la novela. La indolencia, el victimismo rayano en lo patético, la soledad, la marginalidad, el rechazo, el alcoholismo y la drogodependencia, el suicidio, la muerte… todos estos temas son lo que componen la vida del joven Yôzô.

“Existe la palabra «marginados», que denota a los infelices, a los fracasados y a los descarriados en la sociedad humana; pero yo creo que lo soy desde el momento en que nací. Por eso, cuando me cruzo con alguien calificado de «marginado», de inmediato siento afecto por él. Un afecto que llena todo mi cuerpo de un arrobamiento de ternura.”

-Dazai Osamu, Indigno de ser humano

Finalmente Dazai escribe esta novela como si el narrador, que es él mismo, se hubiera encontrado los diarios de Yôzô, como si quisiera decirnos que no está hablando de sí mismo cuando el lector es plenamente consciente de que Yôzô podría perfectamente ser el mismo Dazai. Queda muy bien esta forma de narrativa porque consigue que no nos creamos del todo lo que está pasando pero no engaña a nadie.

2mgyPor último una teoría personal que sale un poco del libro: Creo que el Shinji de Neon Genesis Evangelion podría en parte estar basado en este libro, en el protagonista. Las semejanzas son evidentes, sobre todo en la forma como ambos reflexionan sobre el sentido de la vida, de la propia existencia y la relación con la figura paterna.

Indigno de ser humano es el primer libro que leo para el reto Bungou Stray Dogs que me propuse realizar este año, podéis ver el resto del reto en esta entrada


FICHA

Indigno de ser humano
Título original: 人間失格
Título en Romaji: Ningen Shikkaku
Autor: Dazai Osamu
Año de publicación (original): 1934
Traductora: Montse Watkins
Editorial: Sajalin

6 pensamientos en ““Indigno de ser humano”, de Dazai Osamu

  1. ¡Qué buen arranque para el reto! Conocía la obra y el autor, pero no me había llamado la atención hasta ahora. Me gusta tu análisis y las comparaciones, seguro que se convierte en uno de esos libros que según el momento en el que te encuentras te afecta de una manera diferente… ¡Seguiré pendiente del resto de títulos japoneses que leas! 🙂

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  2. Um… Ayer te escribí un comentario, pero por lo que veo no se llegó a enviar, ando muy dispersa últimamente… T_T Te decía que vaya buen arranque de reto, por lo que comentas ha sido una gran experiencia. Estoy segura de que es de esos libros que en cada relectura encuentras nuevas cosas… Yo no lo he leído, nunca me llamaron la atención ni el autor ni su obra, pero tu análisis y tus comparaciones me han gustado mucho, así que seguramente me anime a leerlo más adelante. ¡Seguiré pendiente de tus avances en literatura japo! 😀 ¡Gracias por compartirlo!

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    • El comentario llegó y te estoy muy agradecida por tomarte la molestia. Tengo lo de aprobar comentarios para que no se me cuele spam ni nada desagradable, pero no he podido meterme a mirar hasta ahora porque estaba en el trabajo. Perdona las molestias. Sí este es uno de esos libros con muchas relecturas y lo recomiendo mucho, ademas, si resulta que no gusta pues es cortito y barato (aparte de que seguro que lo tienes en la biblioteca).

      El siguiente será Akutagawa Ryûnosuke, pero deja que pase un tiempecito y termine de digerir a Dazai 🙂
      una vez más muchísimas gracias por tus comentarios.
      un abrazo

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